Mostrando entradas con la etiqueta Etiopía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Etiopía. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de enero de 2021

BAHR DAR, PEDRO PÁEZ Y LAS FUENTES DEL NILO

 

“Bahr Dar –cito a Javier Reverte– tendida en las orillas del sur del lago Tana, más que una ciudad parece un jardín, y pese a la miseria que atenaza los barrios del interior de la urbe, pese a las legiones de hambrientos y limosneros que se hacen allí inevitables como en cualquier otro lugar de Etiopía, resulta, en cierto modo, una ciudad altiva, a causa tal vez de la hermosura que le concede una naturaleza portentosa. Su nombre significa en amárico ´cerca del mar´ y no tiene más historia que la que le brinda el lago […] Junto al lago, corre la arteria principal de Bahr Dar, una amplia avenida sombreada de rumbosas palmeras. Apenas hay tráfico y los taxis son muy escasos. La mayoría de los habitantes de la ciudad se desplazan a pie, o en minibuses públicos y, sobre todo, en bicicleta. A unos mil ochocientos metros de altura sobre el nivel del mar, la fresca brisa de Bahr se empapa durante las noches con los olores de las flores del frangipani, una especie de magnolio tropical.”. Estoy plenamente de acuerdo con el maestro, salvo en la afirmación final: Bahr Dar sí que posee más historia, además de la multitud de iglesias, aquí se encuentran las fuentes del Nilo Azul, de las que ya hablaré más adelante.

martes, 20 de agosto de 2019

LAGO LANGANO, FE, HISTORIA Y MITOS


Llegamos al alojamiento que se sitúa a las orillas del lago Langano (a una altitud de 1.585 metros y se extiende, sobre una superficie de 230 kilómetros cuadrados, a lo largo de sus 18 kilómetros de largo y 16 km de ancho). El lodge, muy elemental, se encuentra dividido en dos sectores; el de las dormitorios, casitas asomadas a un promontorio a unos 30 metros sobre el nivel del agua, y el de los espacios comunes (sala de estar, comedor…), a la altura de la especie cala o de playa frente al lago. Está en proceso de construcción un ascensor  que facilite la fácil comunicación entre ambos mundos. Quién sabe.
Paseamos por las orillas cuajadas de piedra pómez del precioso lago. En los árboles y arbustos cercanos hay una enorme cantidad de nidos y se observan aves de llamativos colores. El lugar, prácticamente para nosotros, es idílico, aunque unos nubarrones oscuros se ciernen a lo lejos sobre la tarde; son amenazadores pero plenos de belleza. Así que, siguiendo la línea del agua, seguimos disfrutando de la tarde, pero llega un momento en que un guarda, cubierto hasta las pestañas a pesar de lo agradable de la tarde, se empeña en impedirnos el paso más allá de los límites de la propiedad del lodge. Lo curioso es que es el guarda del recinto. Tras algunas discusiones con Sandra, y Jared como traductor, nos permite continuar.

lunes, 27 de agosto de 2018

FARANGI EN LA CARRETERA: DE ADDIS ABEBA A ZIWAY


Una chica se acerca, nos deja una carta y nos pregunta qué deseamos para desayunar. Le pedimos omelette, french toats, zumo de mango y café con leche. Nos dice que el café y el té son free, pero que la leche hay que pagarla aparte. Nos deja asombrados, pero insistimos en que queremos café con leche.
Como tardan en servirnos, aprovecho para salir a la calle y respirar el aire del entorno. Lo cual es contraproducente porque hay un ir y venir de vehículos, muchos de los cuales hacen tiempo que no pasaron una revisión, que contaminan  bastante en un ambiente algo fresco para ser África. Pero no debemos olvidar que Addis Abeba es la tercera capital de un estado en cuanto a altitud sobre el nivel del mar. Estamos a 2400 metros.
Por fin, aparece el ansiado desayuno que tomamos con gusto. Hacemos tiempo para que llegue Sandra, entre otras cosas porque debe pagar el desayuno cuya factura nos ha pasado el “contable” y no tenemos ni un birr, la moneda local  de la que se dan  más o menos 30 unidades por un euro. Finalmente, aparece Sandra